Campeonato de Gran Fondo 2009

Gaby y Jorge Maron, campeones 2009 junto a Federico Arias

En Villa del Rosario, a 60 Km. de distancia en línea recta a Córdoba Capital, hay un solo palomar desde el año 2003, cuando por insistencia de Gabriela, Jorge Marón decidió construir las instalaciones. Ambos se lanzaron con pasión a la actividad, y a su relación de padre e hija le sumaron el condimento de compartir el hobby. Desde entonces se dividieron las tareas, menguadas en el caso de Gabriela desde que comenzó sus estudios universitarios, pero con el mismo ímpetu y ganas de superación.
El palomar se ubica en la casa en la ciudad, pero a su vez Jorge dispone de un segundo compartimiento, ubicado en su campo cercano a la localidad, donde normalmente habitan las reproductoras que no tiene en el palomar principal, así como también algunas nodrizas.
Pues anualmente cría unos 100 ó 120 pichones, lo que le implica disponer de un plantel de 40 casales para poder reproducirlos rápido y eficazmente.
En referencia al origen de sus palomas base, Jorge nos comentó que al comenzar en la actividad compraron el plantel completo del Sr. Rodríguez de Cosquín, que a su vez eran descendencia de Mariano Aldazabal, a través del Sr. Nóbile de Córdoba. Rescató de aquel plantel que normalmente Rodríguez tenía buen desempeño en carreras de larga distancia, lo que le gustó de entrada para armar su línea. También ingresó una paloma uruguaya adquirida en el Colombódromo Centro República (que llegó entre las primeras nueve clasificadas), en su última edición llevada a cabo en Carlos Paz, y además posee ejemplares cedidos por Raúl Trossero, de la conocida dupla Martínez-Trossero (Córdoba), que han forjado un reproductor muy rendidor a la hora de los resultados. Ya en esta sección del palomar habitan voladoras propias, que se han ganado un merecido lugar, por sus antecedentes en los últimos 6 años de actividad deportiva que tiene el palomar villense.
Pero como bien dice Marón, ya de temprana edad los pichones son sujetos a una selección “a la canasta”. Una vez destetados, cuando tienen emplumado bajo las alas, entre 30 y 35 días, se pasan a una división con una amplia solera. A los 45 o 50 días, ya empiezan a soltarlos diariamente, y comienzan los vuelos sobre el palomar, obviamente sin forzar. Entre un mes a mes y medio después de que se han aquerenciado al palomar, se los lleva en vehículo a una corta distancia, su primera suelta. Pocos días después, el salto es a 30 Km., con suelta individual. Las primeras tandas de pichones tienen esta prueba de fuego en noviembre aproximadamente. Incluso en 2009 se hizo la prueba de una suelta a mayor distancia, posterior a la de 30 Km. –y con sierras de por medio- largando un grupo de 14 pichones a unos 90 Km., fundamentalmente compuesto de machos, a los que sobreexige para no tener muchos luego en las competencias. Regresaron 6.
Con la llegada del replume ya no se les exige, solo se las suelta a voluntad sobre el palomar, con baño regular, y vitaminas en el agua. Para esta instancia el plantel ya está vacunado para paramixovirus y viruela, y desparasitado.
Aquella actividad previa de vareo hace que cuando empiezan a competir en junio, de los 100 criados quedan unos 70, y en el transcurso del año tienen pocas pérdidas de jóvenes, no más de 10.
Durante la temporada deportiva, las palomas están todas juntas –machos y hembras confundidos, jóvenes y adultas, dado que no disponen de tiempo para tener una separación de sexos o de grupos,  y que no han tenido mayores complicaciones en el entrenamiento. De hecho este consiste en largar a volar a primera hora del día, dejar la bandada suelta toda la mañana, y hacerla ingresar al palomar al mediodía, hora en que se le suministra la única ración diaria. Cuanto tiempo vuelan o como lo vuelan es una pregunta que Jorge no nos puede responder. Pero va evaluando según como se presentan las palomas, si muy pesadas, muy flacas, según el peso y el mismo desempeño en las competencias.
Este sistema tiene sus contras, que Marón identifica en un rendimiento menor en carreras cortas de principios de temporada, dado que suelen estar pesadas y con poca resistencia. Pero a medida que avanza el año deportivo la cosa empieza a cambiar y el plantel se empieza a poner a punto.
Por supuesto que para ello, tiene gran influencia la gran cantidad de vareos en ruta que se les hace. Es común que la Asoc. Col. Córdoba tenga vareos semanales de unos 70 a 100 Km., pero de lo contrario Marón igual lleva sus canastas cargadas los lunes a la apertura de relojes y le encarga a algún amigo que las suelte al día siguiente.
Vale recordar que su palomar está a 50 Km. de la Capital, sede de la Asociación y núcleo mayor de socios, por lo que de entrada debe formar un plantel acostumbrado a separarse de la bandada. Y como ello se logra con mucha práctica, esta es la forma. A su vez, participa con varios equipos en el social, por lo que normalmente por sábado van a concurso entre 30 y 40 palomas. La exigencia va decantando las que no se adaptan.
La alimentación la prepara Jorge. Siendo productor agropecuario, algunas semillas se las auto provee, como es el caso del maíz y del trigo. A ellas suma soja desactivada, girasol, arveja. También es de dar balanceado de ponedoras, y algo de semilla fina, por ejemplo alpiste. La mezcla es estable, aunque llegado el calor baja la proporción de maíz y sube la de soja, que de paso actúa como creadora de reservas de grasas para las sueltas de más distancia.
En torno a las palomas con las cuales obtuvo el Campeonato de Gran Fondo, señaló que mayoritariamente fueron hembras. No todas fueron a las tres competencias, sino que las fue rotando. Su entrenamiento fue igual al resto del año, libertad por las mañanas y alimentación al mediodía.
Al estar juntos los sexos, algunas ponían huevos, pero no notó diferencia entre las que tenían y las que no en cuanto a las marcadas, más bien llegaron mejor las que no tenían huevos esperando. Las sueltas en ruta, para estas palomas, fueron pocas y a muy corta distancia del palomar. El descanso fue más valedero.
Así dejamos a la Flia. Marón, poseedores de un palomar que temporada tras temporada va mejorando su rendimiento, y trasciende a nivel nacional. Vaya que lo ha logrado en este 2009, a través del Campeonato de Gran Fondo. ¡Felicitaciones!

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